Encuestómetro

Qué mirar la noche del 29 de noviembre

Los escaños que se deciden por un puñado de votos y la participación con la que compararlos. En 2023 el último escaño de Madrid se decidió por 1.340 votos sobre 3,6 millones.

Los escaños que se deciden por menos votos

CircunscripciónEscaños El último lo tieneSe queda a las puertas Votos que le faltan% del voto válido

«Votos que le faltan» es exactamente eso: los que necesitaría esa candidatura, y ni uno menos, para superar el cociente del último escaño repartido. Con un empate exacto el escaño no se mueve, porque la ley lo deja en manos de quien tenga más votos (artículo 163.1.d), así que la cifra es siempre la de superarlo.

La participación, provincia a provincia

Lo primero que se publica la noche electoral son los avances de participación, y sólo significan algo comparados con los mismos de la vez anterior. Esta es la del 23 de julio de 2023, del escrutinio oficial. La columna de la derecha dice cuánto pesa cada provincia en el censo: una subida de cinco puntos en Soria y otra en Madrid no son la misma noticia.

CircunscripciónCensoParticipación 2023Escaños 2026% del censo nacional

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El orden en que llegan las cosas

Esta página no da resultados en directo. Da el marco con el que leerlos, que es lo que escasea esa noche: durante tres o cuatro horas hay muchísimos números y casi ninguno significa lo que parece.

Lo primero son los avances de participación, a media tarde. Un avance aislado no dice nada: sólo significa algo comparado con el de las elecciones anteriores a la misma hora, y aun así hay que tener presente que la gente vota a horas distintas según el día de la semana, el tiempo que haga y lo que haya en juego. La tabla de participación de arriba es la del 23 de julio de 2023, provincia a provincia, para tener la referencia a mano.

Después llega el escrutinio, que no avanza igual en todas partes. Las provincias pequeñas terminan antes que Madrid o Barcelona, de modo que durante un buen rato el porcentaje nacional está sesgado hacia donde se cuenta más rápido. Un partido puede ir «subiendo» toda la noche sin que haya cambiado nada, sencillamente porque van llegando las provincias donde es fuerte.

Y al final, días más tarde, el voto de los residentes en el extranjero, que se escruta aparte. Son pocos votos y llegan cuando ya nadie mira, pero en una circunscripción al filo deciden un escaño, y un escaño puede decidir una mayoría.

Por qué mirar circunscripciones y no porcentajes

En España no hay un reparto nacional: hay 52 repartos independientes por el sistema D'Hondt. Eso quiere decir que el porcentaje nacional no determina los escaños, y la noche electoral lo demuestra cada vez. Lo que decide la mayoría es un puñado de últimos escaños repartidos por muy pocos votos, y la tabla de arriba dice cuáles son y cuántos votos los separan.

La calibración está en el propio 2023. Aquella noche once de las cincuenta y una circunscripciones con disputa decidieron su último escaño por menos de un punto del voto válido. El más apretado de todos fue Madrid: al PSOE le faltaron 1.340 votos sobre tres millones y medio para quitarle un escaño al PP. En Girona la diferencia fueron 285 votos, y en Cantabria 404. Cambiando de manos cualquiera de esos tres, la aritmética de la investidura habría sido otra.

Por eso la cifra que importa de la tabla es la de la izquierda, no la del porcentaje nacional de ninguna encuesta. «Votos que le faltan» es literal: los que necesitaría esa candidatura, y ni uno menos, para superar el cociente del último escaño repartido. Si el resultado es un empate exacto el escaño no se mueve, porque la ley lo deja en manos de quien tenga más votos, así que la cuenta es siempre la de superarlo y no la de igualarlo.

Lo que esta página sí y no hace

Sobre el resultado de 2023 las cifras son exactas, porque son votos contados: salen del escrutinio oficial de la Junta Electoral Central, el mismo que usa el resto del sitio. Sobre la media de las encuestas no lo son, y por eso ahí aparecen redondeadas y precedidas de un «aproximadamente». Una proyección que dijera «157 votos» estaría fingiendo una precisión que no tiene: lo que esa fila dice de verdad es que ese escaño estaría en el aire, no cuántos votos exactos lo decidirían.

La proyección usa el supuesto de variación uniforme y no sabe repartir a los partidos que no se presentaron por separado en las elecciones de 2023, con lo que cuenta en esto lo mismo que en la calculadora, donde está explicado entero. Las encuestas de las que sale la media, con sus fuentes y lo que se equivocaron la última vez, están en la página de encuestas.

Si prefieres poner tus propios números en lugar de la media, la calculadora de escaños reparte los 350 con el método de la ley y sigue funcionando durante los cinco días de veda, del 24 al 28 de noviembre. El método y las fuentes de todo el sitio están en cómo funciona.