Encuestómetro

Las encuestas por comunidad, y lo que dicen del modelo

Dónde las encuestas autonómicas discrepan de la variación uniforme, que es el supuesto con el que proyecta la calculadora. Donde se separan es donde esa proyección tiene más papeletas de equivocarse.

Dónde discrepan las encuestas autonómicas de la variación uniforme

ComunidadEscañosSondeo Se mueve aquíEn toda EspañaDesviación

«Se mueve aquí» es cuánto ha cambiado ese partido en esa comunidad desde las elecciones de 2023, según su último sondeo. «En toda España» es cuánto había cambiado en el conjunto del país en esa misma fecha, no hoy: comparar un sondeo de abril con la media de octubre mediría sobre todo el tiempo transcurrido. La «desviación» es la resta, y es lo que la calculadora no ve, porque su supuesto es que las dos cifras coinciden.

Las cuotas se calculan entre las candidaturas que ya se presentaron en 2023. Un sondeo que ofrece partidos nuevos reparte el mismo pastel entre más comensales y hunde a todos a la vez, lo que daría una desviación falsa en todas las filas.

Qué encuestas hay, y de cuándo

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Por qué aquí no hay una proyección por comunidades

Sería lo natural. El supuesto más flojo de la calculadora es la variación uniforme: dar por hecho que un partido se mueve en Soria lo mismo que en Sevilla. Con encuestas por comunidad se podría sustituir ese supuesto por una medición, y el reparto saldría mejor.

Los datos no dan para eso, y de dos maneras. Sólo 155 de los 350 escaños están en una comunidad con una encuesta de los últimos seis meses que además mida a los tres grandes: el último sondeo de la Comunidad Valenciana, por ejemplo, no pregunta por Vox y suma el 72% del voto, así que sirve para mirar al PP y al PSOE pero no para dar por cubiertos sus treinta y tres escaños. Y, peor, 8 comunidades no tienen ninguna: ni reciente ni antigua, no se ha preguntado nunca por el voto a generales en 8 de las 19, y entre ellas suman 86 escaños. Castilla y León, con treinta y uno, es la mayor.

Un modelo por comunidades tendría entonces que inventarse el dato justo donde no lo hay, o arrastrar el nacional en un tercio de la Cámara y llamarlo igualmente «proyección territorial». Cualquiera de las dos cosas daría un reparto peor que el actual y, además, parecería más fino. La tabla de cobertura de arriba está para que eso se vea de un vistazo y no haya que fiarse de nuestra palabra.

Lo que sí se puede hacer con lo que hay es usarlas de diagnóstico: mirar dónde una encuesta autonómica reciente discrepa de lo que supone la variación uniforme. Eso no arregla la proyección, pero dice dónde es más probable que esté equivocada, que es una cosa distinta y bastante útil.

Las dos correcciones que hacen comparable la cifra

Comparar sin más el porcentaje de un sondeo autonómico con el de la media nacional da un número que parece significativo y no lo es, por dos motivos que se pueden corregir.

El primero es el tiempo. Un sondeo de Murcia de abril comparado con la media nacional de octubre mide, sobre todo, cuánto se ha movido España desde abril. Así que cada sondeo autonómico se compara con la media nacional de cuando se hizo, no con la de hoy.

El segundo es la papeleta. Las encuestas autonómicas no ofrecen siempre los mismos partidos: la de Madrid incluye una candidatura que no existía en 2023, y un partido más reparte el mismo pastel entre más comensales, de modo que todas las cifras bajan a la vez. Comparado con 2023 eso saldría como si todos los partidos se hundieran en Madrid. Por eso las cuotas se calculan entre las candidaturas que ya concurrieron a las elecciones de 2023.

Con las dos correcciones hechas, la columna de «desviación» significa lo que dice: cuánto se ha movido un partido en esa comunidad por encima o por debajo de lo que se movió en toda España en el mismo periodo. Cero significa que la variación uniforme acierta allí.

Lo que conviene no deducir de esto

Una desviación grande puede ser de tres cosas, y desde fuera no se distinguen. Puede ser real, y entonces nuestra proyección falla ahí. Puede ser del sondeo: una encuesta autonómica tiene una muestra pequeña, a menudo de mil personas o menos, y bastante más error que una nacional. Y puede ser de quien la paga: en la tabla aparece el cliente de cada una justamente por eso, porque un sondeo encargado por un partido que sólo se presenta en esa comunidad no es un sondeo cualquiera.

Tampoco son una muestra de España. Son las comunidades que alguien ha decidido preguntar, que tienden a ser las grandes y las que tienen elecciones propias a la vista. Que varias apunten al mismo lado es un indicio de que el movimiento nacional no se reparte por igual; no es una medición de cuánto.

Los sondeos nacionales, con su media y lo que se equivocaron en 2023, están en la página de encuestas. El reparto de escaños y el supuesto entero, en la calculadora. Las fuentes de todo el sitio, en cómo funciona. La recopilación de la que sale esta página es Wikipedia en inglés, «Sub-national opinion polling for the 2026 Spanish general election», con licencia CC BY-SA 4.0.